La madre de la víctima relató a Nexo Radio que ayer lo esperó con la comida, como de costumbre, pero él nunca llegó.
El temor que Heidy Salazar tenía desde hace tiempo se convirtió en una amarga realidad la noche del martes, cuando le informaron que su hijo, Cristian Junior Salazar Ferrer, de 27 años, había sido asesinado en el barrio San Roque, en el suroriente de Barranquilla.
En conversación con Nexo Radio, Heidy confesó que no podía vivir tranquila desde que su hijo se convirtió en habitante de calle. “Siempre tuve miedo de que algo le pasara. No dormía, me la pasaba pensando que un día me iban a dar la noticia… y anoche, mi hermana fue a mi trabajo a decirme que me lo habían matado”, dijo entre lágrimas, frente a las instalaciones de Medicina Legal.
Contó que Cristian solía pasar por su lugar de trabajo por la tarde para recoger comida. “Ayer lo esperé con la comida, como siempre, pero nunca llegó. Me preocupé porque no aparecía, pero no imaginé que le habían quitado la vida”.
Profundamente afectada, añadió: “Me duele cómo murió mi hijo. Me mataron a mi ‘pelao’. Él no se merecía eso”.
Cristian se dedicaba a reciclar en el centro de la ciudad y vivía en situación de calle junto a una joven que había conocido recientemente. Era padre de dos hijos, de 10 y 3 años.
“Mi hijo era una persona alegre, siempre dispuesto a ayudar. Cuando nos visitaba, era muy cariñoso con todos”, expresó su madre, recordando con amor los momentos compartidos.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para que investiguen y se haga justicia: “No sabemos si Cristian tenía problemas con alguien, pero queremos que se aclaren los hechos y se castigue a los responsables”.
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