La mañana de este martes 22 de julio, Barranquilla amaneció con una noticia que indignó no solo al barrio Sourdis, en el suroccidente, sino a toda la ciudad. La captura de una mujer de 55 años, conocida entre los vecinos sencillamente como ‘La Abuela’, desató oleadas de indignación y dolor.
El operativo, liderado por la Unidad Básica de Investigación Criminal de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, con apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), culminó con la detención de la mujer en su residencia de la calle 85 con carrera 9L, tras cuatro meses de pesquisas que sacaron a la luz uno de los casos más aberrantes de explotación sexual infantil registrados en el Caribe colombiano.
Según investigaciones preliminares, ‘La Abuela’ era la principal implicada en una red de explotación sexual de carácter familiar.
Los funcionarios recopilaron evidencia física y material probatorio para demostrar que la mujer, aprovechando su rol de abuela materna, realizó ofrecimientos sexuales de su nieta, una menor de apenas 13 años, a un docente universitario, a cambio de sumas que, según declaraciones de testigos, rondaban el millón de pesos.
El primer detenido fue el profesor, quien fue enviado a la cárcel tras confirmarse la denuncia gracias a la intervención de médicos que atendieron a la víctima y detectaron una enfermedad de transmisión sexual.
Esto activó las alarmas y llevó a las autoridades a indagar en el entorno familiar, donde descubrieron que la niña era víctima no solo de abuso externo, sino también de la traición intrafamiliar.
El detalle de la investigación
El operativo fue construido tras el seguimiento de comunicaciones telefónicas, mensajes de texto y testimonios de vecinos, quienes reportaron movimientos sospechosos en la residencia de la mujer.
Los agentes descubrieron que los hechos se habrían perpetrado entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, periodo en el que la menor fue sometida a reiterados abusos, siempre bajo la supervisión de su propia abuela, que cobraba por cada encuentro.
Fuentes cercanas al caso señalan que la menor fue llevada de urgencia a un centro médico tras presentar complicaciones de salud; al parecer una infección, ahí, los profesionales activaron el protocolo de protección infantil y alertaron a las autoridades, quienes iniciaron el rastreo delictivo que finalmente condujo a la detención.
Los cargos que deberá afrontar
El caso saca a flote una realidad que, aunque evoca el lúgubre cuento de Gabriel García Márquez, sobrepasa la ficción. En “La Cándida Eréndida y su abuela desalmada”, la literatura expone la degradación humana bajo la mirada de una anciana capaz de vender a su nieta para beneficio propio.
La detenida, quien debe responder por los delitos de proxenetismo con menor de edad en circunstancias de agravación punitiva, acceso carnal violento agravado y explotación sexual comercial de menores, ya fue puesta a disposición de la Fiscalía.
García Márquez imaginó una abuela capaz de vender a su nieta, pero hoy Barranquilla lamenta que esa metáfora haya saltado de la página al juzgado. El caso de la calle 85 es la prueba de que, a veces, la realidad supera la ficción: no porque sea más bella, sino porque es irrevocable.
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