La inseguridad se perfila como el principal motivo detrás de la desocupación masiva de locales comerciales en el centro de Barranquilla, una zona tradicionalmente reconocida por su alta actividad económica y flujo de visitantes.
De acuerdo con el gremio de comerciantes, aunque no se han registrado casos directos entre sus afiliados, el panorama en esta zona evidencia un deterioro sostenido en la ocupación de establecimientos, lo que preocupa al sector empresarial.
La falta de seguridad y los problemas de orden público figuran como los principales elementos que afectan la dinámica comercial. Autoridades locales han implementado planes de manejo especial con personal de espacio público y control urbano para intentar recuperar la confianza de los comerciantes y transeúntes.
Sin embargo, los cierres de negocios se han incrementado en los últimos meses, dejando calles antes concurridas con una notable cantidad de locales vacíos y rejas cerradas.
Pese a las dificultades del comercio minorista, el sector automotor muestra un comportamiento positivo. Las ventas de vehículos nuevos en Barranquilla crecieron 35 % entre enero y septiembre, mientras que en los municipios del Atlántico el incremento fue del 31 %.
A nivel nacional, el aumento alcanza el 29 %, lo que refleja un repunte generalizado del sector, impulsado por la confianza del consumidor y las facilidades de crédito ofrecidas por las concesionarias.
Los comerciantes esperan que las estrategias de seguridad y reactivación económica permitan recuperar la vitalidad del centro de la ciudad en el último trimestre del año. También se proyecta que las ventas del sector automotor continúen en ascenso, convirtiéndose en uno de los motores que compensan la desaceleración en otros renglones económicos.
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