El asesinato del empresario Gustavo Aponte, propietario de Arroz Sonora y Flexo Spring, ha generado conmoción en Bogotá no solo por la violencia del ataque, sino por la coincidencia de fechas y el vínculo espiritual que lo unía al fallecido senador Miguel Uribe Turbay.
El crimen ocurrió en la carrera Séptima con calle 85, cuando Aponte salía de un gimnasio junto a su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, un uniformado retirado de la Policía Nacional desde 2021. Ambos fueron atacados por sicarios en un hecho que las autoridades calificaron como meticulosamente planeado.
De acuerdo con el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, los responsables vigilaron a sus víctimas durante al menos 15 minutos antes de perpetrar el atentado.
Uno de los atacantes vestía traje y corbata, estrategia que le permitió pasar inadvertido en la zona. Tras realizar tres disparos, el agresor huyó en una motocicleta que lo esperaba sobre la misma carrera Séptima.
Las víctimas fueron trasladadas de urgencia a la Clínica del Country, pero el centro médico confirmó que ingresaron sin signos vitales.
El asesinato ocurrió exactamente cuando se cumplían seis meses del fallecimiento del senador Miguel Uribe Turbay, quien murió tras otro ataque sicarial que conmocionó al país.
Aponte mantenía una relación cercana con la familia del congresista, marcada por la fe y el acompañamiento espiritual durante los momentos más difíciles.
María Carolina Hoyos, hermana del senador, recordó públicamente uno de esos episodios:
“Recuerdo especialmente dos momentos que nunca olvidaré: una vez entró conmigo a la UCI y llevó la Virgen María hasta la habitación de Miguel. Y hace pocos meses, cuando Miguel ya había muerto, llevó nuevamente la Virgen María a nuestra casa y volvimos a rezar, a pedir consuelo y su amor”, escribió en su cuenta de Instagram.
Por su parte, María Claudia Tarazona, viuda del senador, también expresó su dolor y resaltó la solidaridad que Aponte tuvo con la familia durante el duelo.
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